« Volver al blog

Ciberresiliencia: innovar sin comprometer la continuidad del negocio

La transformación digital ha ampliado las oportunidades de crecimiento para las empresas, pero también ha creado vulnerabilidades que evolucionan con la misma rapidez que la tecnología. Durante el 66.º Consejo Digital de Leaders Digital Board, líderes de Visa, El Puerto de Liverpool y Avantika analizaron cómo alcanzar un equilibrio entre innovación, seguridad y certeza, y coincidieron en una idea central: la ciberresiliencia ya no puede considerarse únicamente una responsabilidad del área de tecnología.

La conversación partió de un dato revelador. En la encuesta realizada entre los asistentes, el 75% señaló que su consejo de administración o alta dirección todavía no se ha involucrado en la ciberresiliencia, mientras que el 25% reconoció haber avanzado, aunque aún tiene mucho por hacer. La cifra evidenció la distancia que persiste entre la creciente exposición digital de las organizaciones y el nivel de atención que el tema recibe en sus órganos de gobierno.

Santiago Pizarro, Head of Cyber de Avantika, advirtió que la presión por adoptar inteligencia artificial, automatización y nuevos sistemas está abriendo frentes de riesgo para los que muchas organizaciones todavía no están preparadas. Entre ellos mencionó el uso de herramientas no autorizadas, la suplantación de identidad mediante deepfakes y el llamado Shadow IT o Shadow AI, tecnologías que operan dentro de la empresa sin conocimiento de sus responsables. “Para que una estrategia de ciberseguridad funcione, tiene que venir de los líderes de la organización. Si pensamos que podemos delegarla bajo la lógica de set and forget, no va a funcionar”, señaló.

https://vimeo.com/manage/videos/1222806190/0437dd1212

Gerardo Muñoz Martín, CTO de El Puerto de Liverpool, explicó que los riesgos más graves no siempre son los que pueden cuantificarse de inmediato. La pérdida de confianza, el daño reputacional y el desconocimiento de las propias vulnerabilidades pueden resultar más perjudiciales que una afectación económica puntual. Por ello, insistió en identificar las “joyas de la corona” de cada negocio, mantener actualizado el análisis de impacto y poner a prueba los protocolos de detección, contención y recuperación. “Puedes tener el mejor plan, la mejor herramienta y el mejor personal, pero el día que lo pruebas es cuando realmente conoces su nivel de efectividad. Hay que romperlo para saber si resiste”, afirmó.

Desde la perspectiva de un ecosistema financiero profundamente interconectado, Juan José Fernández Muñúzuri, vicepresidente de Visa’s Value-Added Services Portfolio, subrayó que la resiliencia representa una condición para el crecimiento, la confianza y la continuidad empresarial. La protección tampoco termina en los sistemas propios, pues las operaciones dependen de bancos, comercios, fintechs, proveedores tecnológicos y servicios en la nube. “Las compañías que tengan éxito en esta economía digital no serán las que innoven más rápido, sino las que sean capaces de seguir sirviendo, generar confianza y recuperarse ante un evento”, destacó.

La principal conclusión del encuentro fue clara: ninguna organización está fuera del alcance de un ciberataque. Construir ciberresiliencia exige liderazgo desde el consejo, una cultura de seguridad compartida, conocimiento de los procesos críticos y ejercicios reales de recuperación. Innovar seguirá siendo indispensable, pero hacerlo con responsabilidad será lo que permita a las empresas continuar operando cuando inevitablemente enfrenten una disrupción.